EE. UU. · Aperitivos y sándwiches
Aros de cebolla
Un clásico de la cocina americana que ha conquistado el mundo.

Ingredientes
- cebollas grandes2
- harina de trigo150 g
- harina para rebozar3-4 cdas
- cerveza rubia muy fría250 ml
- huevo1
- levadura química1 cdta
- pimentón dulce1 cdta
- sal y pimienta negraal gusto
- aceite vegetal para freír~1 l
Preparación
- 1Pela las cebollas y córtalas en rodajas transversales de aproximadamente 1 cm de grosor. Separa con cuidado cada anillo — descarta los anillos interiores muy pequeños (se cocinan demasiado rápido y se queman). Seca los anillos con papel de cocina; la humedad es la enemiga de un rebozado crujiente.
- 2Prepara el rebozado: en un bol profundo, mezcla 150 g de harina, levadura en polvo, pimentón, sal y pimienta. Haz un hueco en el centro, rompe el huevo y vierte poco a poco la cerveza helada mientras bates desde el centro hacia afuera. Para en cuanto la masa esté lisa y tenga la consistencia de nata espesa — algún grumo pequeño no importa. Si mezclas demasiado, se desarrollará el gluten y la cobertura quedará correosa en vez de crujiente.
- 3Esparce 3-4 cucharadas de harina en un plato. Pasa cada anillo de cebolla por la harina seca, sacudiendo el exceso. Esta fina capa de harina es esencial — le da al rebozado húmedo algo a lo que agarrarse para que no se resbale en el aceite.
- 4Calienta el aceite en una olla profunda o freidora a 180 °C (usa un termómetro si puedes — si está poco caliente los anillos absorben aceite, si está demasiado caliente el rebozado se quema antes de que la cebolla se ablande). Sumerge cada anillo enharinado en el rebozado, deja escurrir el exceso un segundo y bájalo suavemente al aceite. Fríe en tandas pequeñas de 4-5 anillos para mantener la temperatura estable.
- 5Fríe hasta que estén bien dorados, unos 3-5 minutos, dándoles la vuelta una vez a mitad de cocción. Retíralos con una espumadera y escúrrelos sobre una rejilla con papel absorbente debajo. Sazona con una pizca de sal inmediatamente mientras están calientes — se adhiere mejor. Sirve enseguida; los aros de cebolla no esperan a nadie.