Japón · Postres
Daigaku imo (boniatos caramelizados japoneses)
El daigaku imo (大学芋, literalmente «patata universitaria») es un tentempié y acompañamiento de bento japonés: trozos de boniato (batata) fritos hasta quedar crujientes por los bordes y cubiertos con un almíbar fino y…

Ingredientes
- boniatos con piel500 g
- agua fría para el remojo1 l
- aceite neutro150 ml
- azúcar45 g
- agua para el almíbar30 ml
- mirin15 ml
- salsa de soja10 ml
- sésamo negro1 cda
Preparación
- 1Lava bien los boniatos bajo el grifo, deja la piel y córtalos en trozos irregulares de unos 3 cm (ran-giri en japonés): corta un trozo en diagonal, gira el boniato un cuarto de vuelta y vuelve a cortar. Las caras en ángulo dan más superficie para dorarse y para sujetar el almíbar. Echa los trozos a un bol con agua fría según los vas cortando y déjalos 10 minutos, así sueltan el almidón de la superficie y parte del amargor.
- 2Escurre los trozos en un colador y sécalos uno a uno con un paño de cocina limpio. El agua que queda en la superficie hace saltar el aceite e impide que se doren, así que este paso importa más de lo que parece.
- 3Vierte el aceite en una sartén de 24 cm. La capa será de pocos milímetros (150 ml sobre un círculo de 24 cm dan unos 0,3 cm), y basta, porque los trozos se giran cada 2 minutos y todas las caras pasan por el aceite. Caliéntalo a fuego medio-bajo hasta que un palillo de madera seco metido en el aceite suelte burbujas pequeñas y constantes (unos 160°C). Pon los trozos en una sola capa, con espacio entre ellos, y fríelos de 8 a 10 minutos, dándoles la vuelta cada 2 minutos. El fuego suave es la clave: con más llama, el exterior se quema mucho antes de que el centro se ablande. Están listos cuando un pincho entra sin resistencia y los cortes están dorados claros.
- 4Sube el fuego a medio-alto y fríe 1 o 2 minutos más, dándoles la vuelta, hasta que la piel esté crujiente y de un dorado más intenso. Pasa los trozos a un plato con papel de cocina para que suelten el exceso de aceite mientras haces el almíbar. No los dejes mucho rato, porque el almíbar se pega mejor al boniato caliente.
- 5Pon el azúcar, el agua, el mirin y la salsa de soja en una sartén pequeña y limpia y caliéntalo a fuego medio sin remover, solo moviendo la sartén de vez en cuando. A los 2 o 3 minutos hierve con burbujas grandes y lentas y cae de la cuchara en un hilo grueso. Para ahí. Si remueves, salen cristales blancos de azúcar, y unos minutos más lo convierten en caramelo duro que pega los trozos entre sí.
- 6Apaga el fuego, echa los trozos calientes al almíbar y mézclalos con una espátula unos 30 segundos, hasta que todos los lados brillen. Espolvorea el sésamo y mezcla una vez más. El boniato frío no coge el almíbar de forma pareja, así que hazlo enseguida.
- 7Extiende los trozos en una bandeja con papel de horno, separados entre sí, y déjalos 5 minutos. El almíbar se enfría y forma una capa fina y algo crujiente. Sírvelos templados o a temperatura ambiente; si los amontonas calientes en un plato, se pegan en una sola masa.