Alemania · Productos de harina y repostería
Kokosmakronen (macarrones de coco alemanes)
Los Kokosmakronen son unos macarrones de coco alemanes hechos con clara de huevo montada, azúcar y coco rallado, horneados en montoncitos sobre unas obleas finas y comestibles.

Ingredientes
- claras de huevo3
- sal1 pizca
- azúcar150 g
- azúcar avainillado8 g
- coco rallado200 g
- obleas30
Preparación
- 1Calienta el horno a 150°C con calor arriba y abajo (130°C con ventilador) y forra una bandeja con papel de horno. Coloca encima las obleas separadas unos 2 cm entre sí, para que cada una tenga su propia base.
- 2Pon las claras con la sal en un bol limpio y sin grasa, y bate con la batidora a velocidad alta hasta que estén a punto de nieve firme: el merengue debe quedarse tieso al levantar las varillas y no resbalar si inclinas el bol. Cualquier resto de grasa o de yema en el bol impide que las claras monten bien, así que si tienes dudas, frota el bol con un poco de limón o vinagre antes de empezar.
- 3Sin dejar de batir, añade el azúcar y el azúcar avainillado en un hilo fino, y sigue batiendo 4 o 5 minutos más. El merengue debe quedar espeso, brillante y con picos firmes; frota un poco entre dos dedos, y si aún notas granos, bate un minuto más hasta que el azúcar se disuelva del todo.
- 4Incorpora el coco rallado al merengue con una espátula, con movimientos amplios, no con la batidora. Para en cuanto no veas coco seco: batir de más aquí saca el aire del merengue, y ese aire es lo que hace que los macarrones formen un montoncito alto en lugar de desparramarse.
- 5Pon el bol sobre un cazo con agua apenas hirviendo, sin que el fondo toque el agua, y remueve sin parar durante 3 a 5 minutos. La masa debe espesar visiblemente y quedar algo translúcida y brillante; se nota tibia al tacto, no caliente, muy por debajo de los 60°C. Este paso es lo que distingue un merengue corriente de un verdadero Kokosmakrone: calentarlo con suavidad afirma la masa para que los montoncitos guarden su forma y se sequen por dentro en el horno, en lugar de soltar líquido y aplastarse.
- 6Con dos cucharaditas o una manga pastelera con boquilla lisa, reparte la masa tibia en montoncitos sobre las obleas, de unos 15 g cada uno (una cucharadita colmada): la masa pesa unos 450 g, suficiente para las 30 obleas, dejando que se levanten en punta en vez de aplastarlos.
- 7Hornea una bandeja cada vez, en el centro del horno, de 18 a 20 minutos. Los macarrones están listos cuando las puntas y el borde superior se doran ligeramente; el centro y la base deben quedar pálidos, y por dentro aún se notarán blandos al presionarlos con suavidad. Si se doran demasiado rápido, cúbrelos sin apretar con papel de aluminio los últimos minutos.
- 8Deja que los macarrones se enfríen del todo en la bandeja antes de levantarlos: calientes son frágiles y la base se puede partir. Ya fríos, quedan con un centro tierno y algo pegajoso bajo una corteza crujiente en las puntas; guárdalos en una lata bien cerrada.