Francia · Aperitivos y sándwiches

Brie al horno con frutos secos y miel

18 min4 raciones265 kcal

El brie al horno es una rueda entera de brie calentada en el horno hasta que el interior se convierte en una crema fundida que se come a cucharadas, mientras la corteza blanca la sostiene como un cuenco.

Brie al horno con frutos secos y miel

Ingredientes

  • brie, una rueda entera y madura200 g
  • ajo, en láminas finas1 diente
  • romero fresco2 ramitas
  • nueces30 g
  • miel2 cda
  • arándanos rojos secos u orejones de albaricoque picados20 g
  • pimienta rosa, ligeramente machacada (opcional)0.5 cdta
  • sal marina en escamas1 pizca
  • baguette, en rebanadas1 para servir

Preparación

  1. 1Precalienta el horno a 180 °C. Saca el brie directamente de la nevera: los tiempos de abajo cuentan con una rueda fría, que se funde de forma más pareja que una que se ha templado fuera. Elige una fuente pequeña apta para horno o una sartén apenas más ancha que el queso y fórrala con un cuadrado de papel de horno.
  2. 2Corta la parte de arriba y rellénala. Con un cuchillo afilado, marca una cuadrícula en la corteza superior con cortes separados unos 1,5 cm y de 3–4 mm de profundidad: atraviesa la corteza, no el queso. Corta solo la parte de arriba; los lados y la base conservan su corteza para que la rueda mantenga la forma. Mete las láminas de ajo y las ramitas pequeñas de romero en los cortes, coloca el brie en la fuente y, si la usas, espolvorea la pimienta rosa por encima.
  3. 3Tuesta las nueces con miel. Pon las nueces en una sartén sin aceite a fuego medio y tuéstalas 4–5 minutos, moviendo la sartén, hasta que huelan a fruto seco tostado y se oscurezcan un poco por los bordes. Retira la sartén del fuego, añade la miel y remueve para cubrirlas; fuera del fuego, porque en una sartén caliente la miel se quema en segundos.
  4. 4Hornea 12–15 minutos si la rueda es de 200 g, o 15–20 minutos si es de 250 g. Empieza a comprobar en el minuto 12: presiona el centro con suavidad con un dedo o con el dorso de una cuchara. Está listo cuando se nota muy blando, como si fuera a ceder con un poco más de presión, y los lados apenas han empezado a hundirse. Si la corteza se abre y sale queso, se ha pasado un poco; sírvelo enseguida y seguirá estando bueno.
  5. 5Cúbrelo en el momento. Reparte las nueces con miel sobre el queso caliente para que la miel se cuele por los cortes, esparce la fruta seca y termina con una pizca de sal en escamas.
  6. 6Déjalo reposar 2–3 minutos, no más, y lleva la fuente a la mesa con la baguette en rebanadas. Si lo cortas demasiado pronto, se escapa todo el centro; si esperas más de cinco o seis minutos, la grasa empieza a cuajar de nuevo y el queso se endurece.