Desayunos y brunch
Cornetto — bollería italiana clásica para el desayuno con cítricos y vainilla
El cornetto (literalmente «cuernito» en italiano) es la bollería emblemática del desayuno italiano: una media luna de masa de hojaldre con levadura enriquecida con huevos, azúcar y ralladura de cítricos, horneada hasta un dorado profundo y pincelada con almíbar (sciroppo lucido) para dar brillo. A menudo confundida con el croissant francés, pero diferente: más blanda, más dulce y con un toque cercano a la brioche, gracias a los huevos que el croissant nunca lleva. Origen austriaco: deriva del kipferl, que llegó a Italia a través de la República de Venecia a finales del siglo XVII y se extendió por toda la península. Los panaderos italianos lo transformaron añadiendo huevos, más azúcar, vainilla y ralladura cítrica, creando una bollería distinta de su prima francesa. Nomenclatura por regiones: cornetto en el centro y sur (Roma, Nápoles), brioche en el norte (Milán, Venecia, Turín) — aunque la verdadera brioche francesa es otra cosa. En Italia nunca se le llama «croissant». Trabajo activo 60 minutos, tiempo total 18-24 horas con fermentación en frío durante la noche y levado final de 3 horas. Salen 10 piezas. Se sirve tibio en los bares italianos con cappuccino o espresso, de pie en la barra — el ritual icónico «cornetto e cappuccino al bar». Para el público hispanohablante, una experiencia paralela a tomarse un cafelito con bollería al hilo de la barra, pero con un sabor más afrutado y suave.
60 min320 kcal10 raciones