
Latte de matcha y plátano
Una versión con hielo y dulzor natural del latte de matcha: matcha batido hasta una pasta lisa, licuado con un plátano maduro y leche, y servido sobre hielo. El plátano aporta el dulzor y un cuerpo cremoso tipo batido, así que muchas veces no hace falta azúcar. Una regla se mantiene del matcha latte normal: haz primero la pasta, o saldrá con grumos.
Ingredientes
- 4 gmatcha (grado ceremonial)
- 1 piezasplátano
- 300 mlleche
- 15 gmiel
- 60 mlagua caliente
- 150 ghielo
Preparación
- Tamiza 4 g de matcha por un colador fino a una taza pequeña. El matcha se apelmaza en cuanto toca líquido, y tamizar es el paso que evita que la bebida salga arenosa.
- Añade el agua caliente — unos 75 a 80 °C, no hirviendo — y bate con energía en zigzag (forma de W) de 20 a 30 segundos hasta una pasta lisa y sin grumos con algo de espuma. El agua hirviendo quema el matcha y lo amarga.
- Incorpora la miel a la pasta aún tibia para que se disuelva de manera uniforme. Si el plátano está muy maduro, puedes omitirla del todo.
- Pela el plátano y ponlo en la licuadora con la leche. Un plátano congelado da el resultado más espeso y frío; uno fresco, más ligero.
- Licúa el plátano y la leche hasta que quede completamente liso, de 20 a 30 segundos, sin trozos de plátano visibles.
- Llena dos vasos con hielo. Vierte la leche de plátano y luego, despacio, la pasta de matcha por encima para un efecto de capas verde y crema antes de remover.
- Remueve justo antes de beber. Prueba y añade un poco más de miel solo si el plátano no era lo bastante dulce.
Preguntas
El matcha se apelmaza en cuanto toca líquido, y la licuadora no deshace del todo esos grumos — quedan motas verdes amargas. Batirlo liso con un poco de agua caliente primero lo disuelve por igual y toda la bebida sabe limpia.
Ambos sirven. Uno congelado la hace espesa, fría y tipo milkshake y te ahorra el hielo; uno fresco es más ligero y fluido. Con congelado puede que no necesites hielo.
Sí. Usa leche de avena, que espuma y licúa bien y es dulce por naturaleza, y cambia la miel por sirope de arce. El plátano ya lleva casi todo el dulzor, así que la bebida apenas cambia.
Unos 75 a 80 °C — más o menos uno o dos minutos tras el hervor. El agua hirviendo quema el matcha y lo vuelve áspero y amargo; el agua demasiado fría no disuelve bien la pasta.
No. Un batidor de bambú (chasen) ayuda, pero un batidor pequeño normal o un espumador de leche sirven si vas rápido en zigzag en vez de en círculos. El plátano y la leche se licúan igualmente, así que solo la pasta necesita batirse.
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