
Kavardak Uzbeko — Estofado de Cordero con Patatas y Comino
El kavardak uzbeko es un estofado contundente de cordero, patatas y verduras de temporada, cocinado a fuego lento en kazán con comino, cilantro molido y tomates frescos. La palabra en uzbeko significa «desorden» o «lío» — el plato se preparaba tradicionalmente con las verduras que hubiera en casa cuando había carne para cocinar. Técnica clave: el cordero se sella en aceite humeante hasta formar una costra oscura, las verduras se añaden por etapas y todo se brasea bajo tapa hasta que las patatas absorben los jugos de la carne. Para seis personas, se sirve en cuencos hondos con cilantro fresco y ajo machacado, acompañado de pan plano. Tolerante con los ingredientes, exigente con la técnica.
Ingredientes
- 700 gpaletilla de cordero
- 700 gpatatas
- 250 gcebolla amarilla
- 200 gzanahorias
- 1 piezapimiento rojo
- 300 gtomates
- 4 dientesajo
- 60 mlaceite vegetal
- 1 cdtasemillas de comino
- 1 cdtacilantro molido
- ½ cdtapimienta negra
- 2 piezahojas de laurel
- 1 cdtasal
- 400 mlagua
- 20 gcilantro fresco para servir
Preparación
- Corta la paletilla de cordero en cubos de 3 cm, retira los nervios gruesos pero deja la grasa — es la que aporta sabor. Seca los trozos con papel de cocina: la carne mojada se cuece al vapor en lugar de dorarse. Corta la cebolla en medias rodajas de unos 5 mm, las zanahorias en bastones gruesos, el pimiento en tiras anchas y los tomates en octavos. Pela las patatas y córtalas en trozos grandes del tamaño de medio albaricoque — los trozos pequeños se deshacen durante el cocinado largo.
- En un kazán o una cazuela de hierro fundido de paredes gruesas, calienta el aceite a fuego fuerte hasta que humee ligeramente — esto es innegociable. Si el aceite está solo tibio, el cordero soltará sus jugos y se cocerá en ellos en lugar de sellarse, y obtendrás carne gris estofada sin profundidad de sabor. Coloca el cordero en una sola capa, no lo toques durante 2 o 3 minutos para que se forme una costra oscura, luego dale la vuelta y dora los otros lados otros 5 a 6 minutos.
- Añade la cebolla al cordero y remueve. Cocina 5 a 7 minutos hasta que la cebolla quede translúcida y tome color en los bordes con los jugos de la carne. Incorpora las zanahorias y el pimiento y remueve otros 3 a 4 minutos. La cazuela debe verse brillante y las verduras estar mustias pero firmes.
- Frota las semillas de comino entre las palmas o en un mortero para liberar los aceites — el comino molido pierde aroma rápido. Añade el comino, el cilantro molido, la pimienta negra y las hojas de laurel. Remueve 30 segundos hasta que las especias huelan a tostado. Incorpora los tomates, la sal y el agua. El líquido debe llegar hasta la mitad de la carne, no cubrirla — el kavardak es un estofado denso, no una sopa.
- Lleva a hervor suave, tapa bien y baja el fuego al mínimo. Cocina 30 a 40 minutos — el cordero debe estar casi tierno. Comprueba una o dos veces y añade un chorrito de agua si el fondo se seca, pero no remuevas con fuerza o las verduras se desharán.
- Añade las patatas, hundiéndolas en el líquido y alrededor de la carne. Tapa de nuevo y cocina otros 25 a 30 minutos a fuego suave hasta que las patatas estén tiernas al pinchar y hayan absorbido el color y el sabor del caldo. El tiempo total depende del corte de cordero — una paletilla más vieja puede necesitar 15 minutos extra.
- Apaga el fuego, deja la tapa puesta y reposa 10 minutos: en este tiempo los sabores se asientan y el caldo espesa. Mientras tanto, pica fino el cilantro y machaca los dientes de ajo en el prensador. Sirve el kavardak en cuencos hondos, repartiendo caldo en cada porción. Añade encima una pizca de ajo crudo machacado y un buen puñado de cilantro fresco — se ponen en la mesa, nunca en la olla, o pierden su frescura. Acompaña con pan plano.
Preguntas
El principal culpable es el aceite poco caliente al inicio o saltarse el sellado y pasar directo al braseado. El kavardak uzbeko se construye sobre una costra oscura — el aceite debe humear antes de que la carne entre, y los cubos deben quedarse intactos en una sola capa 2 o 3 minutos para que se forme la costra. Salar demasiado pronto es el segundo error: extrae la humedad antes de que la superficie se dore. El tercero es el corte equivocado — usa paletilla, cuello o jarrete con tejido conectivo, no lomo ni pierna que se secan en 40 minutos. Si la carne ya está dura, tapa y brasea a fuego mínimo otros 30 a 40 minutos; el colágeno acabará rompiéndose.
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