
Sopa de brócoli y cheddar
El clásico de las cafeterías americanas: brócoli y zanahoria cocidos en una base de leche y caldo espesada con un roux de mantequilla, y terminados fuera del fuego con cheddar curado fundido a puñados. Cremosa, reconfortante y mejor que la versión en cuenco de pan de la cadena que la hizo famosa — siempre que evites que el queso se corte.
Ingredientes
- 500 gbrócoli
- 200 gcheddar curado
- 1 piezaszanahoria
- 300 mlleche
- 500 mlcaldo de verduras
- 100 mlnata para cocinar
- 40 gmantequilla
- 30 gharina
- 1 piezascebolla
- 2 piezasajo
- 1 gnuez moscada
- 2 gpimienta negra
Preparación
- Prepara las verduras: corta el brócoli en ramilletes pequeños y los tallos en dados (no los tires — cocidos quedan dulces y tiernos). Pica fina la cebolla, ralla la zanahoria y pica el ajo.
- Derrite la mantequilla en una olla grande a fuego medio y cocina la cebolla hasta que esté blanda, unos 5 minutos. Añade el ajo y cocina otro minuto hasta que huela.
- Incorpora la harina y cocínala un minuto o dos, removiendo sin parar. Este roux es lo que espesa la sopa — cocer ahora el sabor a harina cruda evita que sepa pastosa después.

- Vierte poco a poco el caldo y la leche, un poco cada vez, para que no se formen grumos. Lleva a un hervor suave y cocina hasta que empiece a espesar, unos 5 minutos.
- Añade el brócoli y la zanahoria rallada y cuece hasta que el brócoli esté tierno, 12 a 15 minutos. Para una sopa más lisa, tritura ahora una parte o todo; para una con tropezones, déjala así o aplasta un poco.

- Baja el fuego al mínimo e incorpora la nata, luego añade el cheddar rallado a puñados, removiendo hasta que cada tanda se funda antes de añadir más. Mantenla por debajo del hervor — hervir hace que el queso se corte y quede granuloso.

- Sazona con nuez moscada, pimienta negra y sal. Prueba y ajusta, luego sirve caliente, con más cheddar rallado por encima y pan crujiente o en un cuenco de pan.
Preguntas
La sopa se calentó demasiado al entrar el queso. El cheddar se corta por encima del hervor, separándose en aceite y grumos granulosos. Saca la olla del hervor, añade el queso a puñaditos a fuego bajo y remueve cada uno del todo antes de añadir más. Rallar de un bloque en vez de usar el ya rallado también ayuda.
Sí — cambia el roux de harina por una mezcla de maicena (disuelve maicena en un poco de leche fría e incorpórala), o tritura una patata cocida en la sopa para espesarla de forma natural. Ambas dan un cuerpo liso sin harina de trigo.
A tu gusto. Tritúrala toda para una sopa lisa y cremosa; déjala así para una con tropezones; o tritura la mitad y deja la mitad para el clásico estilo de cafetería — cremosa con bocados de brócoli. Una batidora de mano lo hace fácil de controlar.
Cheddar curado para el sabor más intenso — hace falta buen golpe, ya que los lácteos lo suavizan. Rállalo tú de un bloque; el ya rallado va cubierto de almidón que impide un fundido limpio. Un poco de Gruyère o parmesano rallado al lado añade profundidad.
Se conserva 3 a 4 días en la nevera. Recaliéntala con suavidad a fuego bajo, removiendo a menudo — no la dejes hervir, o el queso puede cortarse. Si se ha espesado demasiado en la nevera, aflójala con un chorrito de leche o caldo al calentar.
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