Sopas
Stracciatella alla romana — la sopa romana de huevo en caldo con parmesano
La stracciatella alla romana es una sopa romana de huevo: caldo caliente de pollo o de carne en el que se vierte una mezcla de huevos batidos y Parmigiano-Reggiano rallado, formando delicados «jirones» de huevo. Es la versión italiana de la sopa de huevo, pero a diferencia de la china, que a menudo se espesa con maicena, la italiana se mantiene clara y caldosa — la riqueza viene del propio huevo con queso. Para el lector hispanohablante, la stracciatella conecta con nuestra sopa de ajo y con los caldos caseros con huevo que las abuelas preparaban a la primera señal de un resfriado — esa misma sopa ligera, curativa y reconfortante. El nombre viene del italiano *straccetti* / *stracce*, que significa «jirones» o «trapitos»: una descripción exacta de cómo se ve el huevo batido cuando cae en el caldo hirviendo y se rompe en muchas nubecillas. Es un primer plato (*primo*) de la tradición romana y de toda la Italia central, especialmente las regiones de Marche y Abruzzo. A pesar de sus humildes orígenes campesinos, hoy la stracciatella suele abrir los banquetes festivos en Pascua y Navidad. El único punto técnicamente importante es el calor: el caldo debe estar a fuego muy suave, nunca a hervor fuerte, o el huevo se cuaja en grumos en lugar de formar jirones sedosos. La mezcla de huevo y queso se vierte despacio en el caldo en movimiento, removiendo en una sola dirección. La auténtica alla romana lleva cero sémola — eso es una variación del norte que convierte los jirones en gachas. La sal se añade al final, porque el Parmigiano ya aporta la suya. Cuatro ingredientes, lista en unos 15 minutos, servida de inmediato con aceite de oliva, pimienta y perejil.