
Pan nube sin gluten
El pan nube no es pan de verdad: es un disco de claras montadas y queso crema que al hornearse se convierte en algo ligero, un poco crujiente por fuera y tierno por dentro. Cero harina, cero gluten y casi cero carbohidratos si no lleva miel. Es popular en las dietas keto y bajas en carbohidratos como sustituto del panecillo, pero también sirve de base para minipizzas, de desayuno ligero con frutos rojos o de acompañamiento para una sopa. La técnica es toda la receta.
Ingredientes
- 3 huevos grandes
- 3 cdaqueso crema entero
- 0.25 cdtacrémor tártaro
- 1 cdamiel o azúcar
- 1 pizcasal
Preparación
- Prepara los utensilios. Precalienta el horno a 150°C. Forra una bandeja de horno con papel de horno. Limpia el bol y las varillas con zumo de limón o vinagre blanco para eliminar cualquier resto de grasa: incluso una cantidad pequeña impedirá que las claras monten bien.
- Separa los huevos. Separa con cuidado las yemas de las claras, a ser posible sobre un bol aparte. Cualquier resto de yema en las claras romperá la espuma. Pon las claras en el bol limpio que has frotado y las yemas en otro.
- Monta las claras. Añade la sal y el crémor tártaro a las claras. Bate a velocidad alta hasta que formen picos firmes: la mezcla mantiene la forma al dar la vuelta al bol y los picos no se doblan. Lleva de 3 a 4 minutos con una batidora de varillas eléctrica.
- Mezcla la base de yemas. En el segundo bol, bate las yemas con el queso crema a temperatura ambiente y la miel o el azúcar hasta que quede completamente liso y sin grumos. El queso crema tiene que estar blando: el queso crema frío deja grumos que ya no se pueden deshacer.
- Integra las dos mezclas. Añade la mezcla de yemas a las claras en tres tandas, incorporando con suavidad con una espátula y con movimientos de abajo arriba. No remuevas en círculos. Cuenta unos 20 a 25 movimientos envolventes en total y para cuando todavía se vean vetas amarillas tenues. Si mezclas de más, la espuma se baja.
- Da forma y hornea. Reparte la mezcla a cucharadas sobre el papel en 6 discos iguales, de unos 10 cm de diámetro. Aplana un poco cada uno con el dorso de la cuchara. Hornea de 25 a 30 minutos, hasta que la parte de arriba esté dorada clara y firme al tocarla ligeramente. Deja enfriar en la bandeja 5 minutos antes de moverlos: en caliente son frágiles.
Preguntas
Sí, el pan nube es uno de los sustitutos del pan sin harina más populares en las dietas cetogénicas y bajas en carbohidratos. La receta base sin miel no tiene prácticamente carbohidratos: solo huevos y queso crema. Con miel o azúcar aparecen pequeñas cantidades de carbohidratos. Para una keto estricta, sustituye la miel por eritritol granulado o prescinde del todo del edulcorante. La textura y el sabor no son idénticos a los del pan de trigo, es más ligero y sabe más a huevo, pero funciona bien como sustituto del pan de hamburguesa o como base para tostas.
La causa más habitual son unas claras poco montadas. Las claras tienen que llegar a picos firmes: al dar la vuelta al bol no se mueve nada. Un resto de grasa en los utensilios o una gota de yema en las claras lo impedirán. La segunda causa es mezclar de más al incorporar la base de yemas: usa un movimiento envolvente suave y para tras 20 a 25 movimientos, cuando todavía se vean vetas amarillas tenues. La tercera: sacar el pan del horno demasiado rápido y moverlo cuando aún está caliente. Déjalo en la bandeja al menos 5 minutos.
El crémor tártaro es un ácido que estabiliza la espuma de claras y la ayuda a mantener su estructura durante el horneado. El sustituto más parecido es un cuarto de cucharadita de zumo de limón fresco o de vinagre de vino blanco añadido a las claras antes de montarlas. El efecto estabilizador es algo más débil, pero suficiente. Si no tienes ningún ácido, monta las claras a picos muy firmes y hornea de inmediato, sin dejar reposar la mezcla.
A temperatura ambiente, en un recipiente cerrado, hasta 2 días, aunque la textura cambia: el pan nube recién hecho es un poco crujiente por fuera y tierno por dentro, y al segundo día se vuelve más gomoso y húmedo. En la nevera, hasta 5 días. Se congela bien: ponlo en capas entre hojas de papel de horno y guárdalo hasta un mes. Recaliéntalo en el horno o en la tostadora a 150°C durante 5 minutos para que recupere el crujiente. El microondas lo calienta rápido, pero lo deja blando y algo húmedo.
Como pan de hamburguesa: aguanta el relleno sin desmigarse y es el uso más popular. Como base de minipizza: úntalo con salsa de tomate, añade queso y hornea 5 minutos. Como desayuno ligero con frutos rojos y una cucharada de yogur. Como acompañamiento de una sopa en lugar de picatostes. En versión dulce, con más miel y una pizca de canela, sirve de postre sencillo y bajo en calorías. La forma y el tamaño se ajustan con facilidad: tortas finas, panecillos pequeños o un disco grande para cortar en porciones.
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